Cuando la calidad se convierte en cultura: cómo un gerente interino de aseguramiento de calidad transformó el desempeño

Los problemas de calidad rara vez comienzan en la línea de producción. Normalmente surgen por falta de responsabilidad clara, lentitud en la resolución de problemas y una cultura que reacciona en lugar de prevenir. Ese era exactamente el desafío al que se enfrentaba una planta antes de que interviniera KORN CONSULT GROUP.

Lo que siguió no fue una solución temporal, sino un cambio completo en la manera de gestionar, medir y vivir la calidad cada día.

Este proyecto fue liderado por un Gerente Interino de Aseguramiento de Calidad, cuya misión era clara: gestionar, formar y desarrollar a los equipos de calidad y promover una cultura positiva en toda la planta.

Convertir los datos en acción diaria

Cada jornada comenzaba con la revisión de los principales KPIs de calidad: First Time Quality, tasa de desperdicio y problemas internos. Estos indicadores dejaron de ser informes estáticos para convertirse en herramientas de gestión.

Se definió claramente la responsabilidad de reducir los PPM internos y externos. En lugar de reaccionar ante fallos del cliente, el equipo aprendió a detectar riesgos antes y corregirlos más rápido.

La resolución estructurada de problemas se convirtió en el estándar: 5 Porqués, diagramas causa-efecto y metodología 8D. Los problemas se resolvían desde la raíz.

Escuchar al proceso y al cliente

Se comenzó a medir y utilizar la voz del proceso y la voz del cliente, creando un vínculo directo entre la producción y la experiencia del cliente.

La calidad de proveedores también se fortaleció mediante colaboración directa y revisiones de procesos en sus instalaciones, mejorando la materia prima y reduciendo defectos.

Integrar la calidad en el trabajo diario

Se implementó el flujo de una sola pieza como principio de calidad, aumentando la visibilidad de fallos y la trazabilidad.

Se impartieron formaciones específicas y se introdujeron auditorías internas en capas, creando una rutina de verificación y mejora continua.

Resultados medibles

Disminuyeron las reclamaciones, mejoró la calidad interna y aumentó la calidad del material. Las iniciativas fueron transferidas al gerente permanente, asegurando la continuidad.

Esto no fue solo un proyecto: fue un reinicio cultural.